Casa en Mendoza.


Elsa Rosa Palma
Si bien cuando llegamos lamentamos la falta del lavarropas que justo se ha roto, la casa es muy cómoda y cálida y permite sentirse abrigados sin estar excesivamente calefaccionados. El trato de Mariela y su esposo es excelente y siempre dispuestos a solucionar problemas y orientarte sobre qué recorrer. Con gusto volveríamos al lugar!







